lunes, 10 de agosto de 2015

Horizonte de sucesos.

A tu lado el espacio
         parece combarse
            creando una pendiente
               que me lleva directamente
                                                                a ti.

Y no sé si es porque eres una estrella o un agujero negro.


Pero igualmente estoy destinado a la destrucción.  

lunes, 3 de febrero de 2014

De cuando la vida es una perra y te da patadas.

Él era tan grande, tan alto, tan fuerte. Y en un momento lo vio tan pequeño, tan chico, vulnerable.
Estas cosas le pasan a la gente, a gente que no conoces, no a nosotros.
Y lloró, lloró, lloró, lloró.

martes, 3 de septiembre de 2013

Efecto invernadero

Septiembre llego como un infarto, silente. De repente. ¿Sabes? La gente suele hablar de corazas. La mía es como la capa de ozono; está aunque no puedas verla y es más débil en según que parte intentes atravesarla. Además, sufre de efecto invernadero(todo un lujo), y es que como el rayito me dé de lleno, rebota y rebota hasta que aparecen las quemaduras de tercer grado de las que me recupero este septiembre maldito.
¿Me oyes? No me duelen los amigos que perdí por el camino. Cuando una coraza de hierro choca contra el etéreo Otodos sabemos quién va a resultar malparado. Mis cicatrices son bonitas, no me asustan, me recuerdan que luché.

viernes, 22 de febrero de 2013

Desde abajo de la montaña rusa.

Y hoy, de repente, mi corazón hizo crack y se rompió. Como siempre ocurre. Como un jarrón chino azul y blanco que sólo es rozado. Al suelo y en cientos de pedazos. Estaba acostumbrado a echar de menos momentos que ni siquiera habían sido pensados. Me aferré a la mina del portaminas del bazar, y ahora tengo las manos llenas de grafito (y eso que era del 0'7). Ahora toca arreglar todo este desperdicio: frotar y frotar para que no quede rastro y recomponer poco a poco mi maquinaria de querer; querer personas, querer momentos, querer situaciones. No preocupaos, a esto también estoy acostumbrado, se me dan muy bien los puzzles.

No diré aquello de "A Dios pongo por testigo..." porque sé que en cuanto me dicen ven lo dejo todo, es más, a veces no necesito ni que me digan ven.

domingo, 18 de noviembre de 2012

Píntate una sonrisa.


Píntate. Píntate la cara completamente. El mundo está lleno gilipollas. Sé uno más.

Empieza con un poco de azul para parecer moderno y superficial, la gente que se preocupa demasiado no le gusta a nadie. Coge el rojo, ¡que se note que eres divertido! Unos buenos rayones bien enérgicos. Ahora naranja para toda la gente que finges que te cae bien y rosa para el cariño simulado. Toma el verde para las cosas que haces sin que te apetezca. Negro para la música que supuestamente te gusta. Y amarillo por la ropa que te pones solo por encajar. ¿Para qué ser tú mismo pudiendo ser alguien mejor? Combina bien la proporción de colores y repite la operación a diario, no vaya a ser que alguien se dé cuenta de que es solo una fachada.

Deja que la mentira crezca y te de forma. Piérdete en ti mismo. Rezaremos tres Ave Marías en el entierro de tu personalidad, pero nadie llorará la perdida. Como mucho tú los días que notes que tu farsa no se sostiene más, esos en los que pienses que tras tantas capas de pintura, al final solo queda un cascarón hueco. Una crisálida de la que saldrá alguien a quien detestas. Alguien que ni si quiera recuerda el camino a casa. Pero les agradaras a todos. O puede que no. A mí me seguirás pareciendo un payaso.   

martes, 3 de julio de 2012

Teorías de olores.

Todo el mundo se ve en los anuncios de colonia. Bucólicos y coloridos engaños usando el olor del que hacen propaganda. No, no vas a ser Jon Kortajarena por mucho Kokoriko que te pulverices. Realmente compramos perfumes por este único motivo; con ellos somos los Jones Kortajarena y las Charlizes Theron que deseamos sin darnos cuenta de que estamos infravalorando el poder del perfume. Su maravilloso efecto.

La fuerza de estos frascos es mucho más sutil que toda la parafernalia televisiva de top models, juventud y cuerpos diez. El poder, por contra, radica en las personas y su capacidad para formar reflejos condicionados. Sinestesias olorosas. Una sonrisa, el verano de 2002, el recuerdo de tu cuello... Esa es la verdadera esencia, el perfume real. Chanel o colonia del Mercadona, sándalo o bambú, no importa. El olor me trae a ti, no necesito ningún Jon que te suplante, no quiero que intentes ser una Charlize siquiera.

Somos mucho más complejos que un anuncio de televisión, y no nos damos cuenta.  La próxima vez que vayas a elegir perfume escoge antes a la persona que va a olerlo, seguro que aciertas.

sábado, 2 de junio de 2012

De cuando el mundo era mundo.

El cielo rojo indica que nunca nada volverá a ser como antes. Que lloverá y que me he cansado de poner la otra mejilla, ahora tan roja como las alturas que estoy observando. La noche acaba de saber que se ha consumido el rayito de esperanza verde, que el fuego rojo se lo ha comido.